Abrazada de tí.
caminé por un intervalo, lleno de astillas
aquellos, que clavaron, mi designio
tan profundamente, de tus dolores, de tus heridas
terminaron, siendo los míos
que dolor tan grande, que he sentido
he visto, caer lagos de sangre rojo vino
de mis ojos, de mi coco, de mi centro
tanta sangre, que cada día veía más y más sangre de mi ser
quede seca al punto de quedarme
sin mi propia sombra
sin el reflejo de quién era, Sofía
pues se había, ya esfumado
había nacido un monstro, dentro de mí
tan grande he inmenso
que rebasaba, mis pensamientos
que borraba, mi raciocinio
que apuntaba, siempre con apellas garras gigantes a mí
llegaba sin avisar a deprimirme
a estrechar mi cabeza hasta explotar
quedé, tan torcida
con el color negro, en mi alma
sentí totalmente a la señora oscuridad,
habitar dentro de mí
sentí de verdad el auxilio, de mi alma
Dios cuántas y cuántas veces, te llamé
para que tomes de mí y traigas de nuevo de mí, a MI
cuántas veces, ¡cuántas!
tan solo fue el acto de la desesperación
que me llamo al óbito
para que llegará, el tan esperado ALTO
a todo este estrujamiento, que tenía mi cuerpo
que quedó, tan pequeño y débil
ante una verdad desesperada
que esperaba ser entendida a gritos
que esperaba ser viste, por ti a gritos
llego de la peor manera, para que lo puedas ver
Dios llego tarde, pero llegó
a darme ese amor tan inmenso que tiene
a darme las explicaciones de por que tuve que ser yo quién
sea parte de este dolor tan grande
me sentí abrazada de ti
abrazada de lo que te aquejaba
tan cobijada, de ese sentir
que fui yo a quién, aquella emoción casi me mata
y nos mata
quede, abrazada de ti
después de ser iluminada, de aquella luz, tan resplandeciente
por aquella luz de amor
el amor que es aquel lo cura todo
pues ahora llego el amor
quién ahora me abraza cada día a tu lado.

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