Desde la distancia de una estrella
veo caer gotitas de lluvia, de tus luceros
veo aquel soma adelgazar de amor
veo aquel aliento desahuciado
aquella mueca marchitarse
aquel alma herida
aquel centro apuñalado
por clavos y agujas
hundidos de tu puñal
apuñalados con la fuerza
y ánimo que tienes de verme desaparecer
bajo las sombras, me convertí en un espectro
en un deseo de inexistencia
de un vacío frio y solitario, para ti
la noción, de dejarme ir
altero tu raciocinio
he dejado una marca insondable
he dejado mal y tortura, desde mi partida
los periquetes de júbilo
fueron borrados, con tu indiferencia
los tris de gozo
fueron arrastrados, por tu orgullo
los momentos, de dolor compartido
fueron tu arma
tu espada para apuntarme, sin aviso previo
para tomarme desarmada
para tomarme vencida
para tomar de tu victoria
y beber de mi, lo que te queda
dejé de ser, tu sueño cumplido
para ser las pesadillas
que te persisten en tu culpa
las murrias dedicadas en mi nombre
he pasado de ser, tu gran dicha
a tu peor tristeza
pase de ser tu motivo de vida
a ser la causa de anhelar el óbito
pase de ser tu compañía
a ser el trasgo de tu soledad
doy tan solo gratitud
a las caricias aterciopeladas
a los besos profundos y afables
a los abrazos asfixiantes
a las tertulias de arte
tan solo queda grabado
tu nombre ,en mi gabela
te digo adiós con una sonrisa
por enseñarme aquel amor
trastornado y obsesivo que me hizo dichosa
que me hizo plañir
sim embargo, es hora de darnos
un adiós infinito
en donde tu alma y la mía
sean tan solo un souvenir.
Adiós infinito.


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